sábado, 29 de noviembre de 2008

Aceptarnos



No somos nuestro súper yo


La distancia que hay entre lo que uno cree que es y lo que realmente es representa el enfrentamiento entre el verdadero yo y el súper yo. Este desencuentro es la evidencia de que no hemos aprobado la principal asignatura en la vida: el conocimiento de uno mismo y de sus potencialidades reales. Sólo con el paso de los años, a medida que se va consiguiendo una cierta madurez, y con la resignación propia de quien ve que no ha llegado ni llegará a alcanzar los ideales pretendidos, se va adquiriendo la convicción personal de que uno es "normalito", sin más. Lo importante es que esa constatación no sea una decepción, sino una autoaceptación.
La aceptación de la propia persona asegura la serenidad, propia de las personas maduras. La de aquellas que logran con elegancia y sin preocupación afirmar: "esto es lo que hay", "me acepto con lo que soy y con lo que tengo y quien me quiera que me reciba tal cual".

5 comentarios:

Tita dijo...

Probando, esperando recibir primeras señales

Un, dos, un, dos

¡Ya soy tu fan jajajaja!

carmen dijo...

Jajaja ¡Pero si no habia empezado y ya tenía un comentario!

Gracias fan número 1

Jorge dijo...

hola hola!

Muy bueno el blog, espero poder verlo actualizado cada dia ;)

Un besico!!

pluvisca dijo...

XXXddd, ¡¡¡pero que chulo!!!

Me quedo con esta frase "es lo que hay", si señora, no hay mas...

Un beso

Azul. dijo...

Bueno, que suerte, ahora tendremos la psicología a la carta, personalizada para los amig@s.

Un beso.