
Hay pocas cosas más enriquecedoras que el amor compartido con la pareja. Y, sin embargo, hemos de reconocer que, en general, nos cuesta entendernos; nos resulta harto complicado descifrar el mundo afectivo de hombres y mujeres, porque tendemos a pensar, y actuar, como si ambos mundos fuesen iguales o al menos,similares.
La mujer es más abierta en sus afectos, está acostumbrada a expresarlos en público. Los hombres, debido a la educación recibida durante generaciones son mucho más cerrados a la exposición de sus afectos, tienen más miedo que la mujer a la intimidad, pero también tienen la necesidad de compartir sentimientos y pensamientos.
Como dice M.Jesús Álava en su libro
Amar sin sufrir "Los hombres y las mujeres tenemos pocas cosas en común: nuestra sensibilidad, nuestra sexualidad, nuestras necesidades, nuestra forma de vivir son distintas. Por eso, uno de los principales problemas que surgen en las relaciones es que las mujeres pedimos a ellos que sientan y reaccionen como hacen ellas, y los hombres les piden a las mujeres que se comporten, piensen y analicen como si fueran hombres"
A menudo nos preguntamos (y le preguntamos) qué es lo que busca en nosotros, qué es lo que esperamos de el/la otra.
La mujer espera que él la escuche, que la acompañe, pero no que intente resolverle los problemas, porque ella misma (si su autoestima está bien) se siente capaz de resolverlos.
No necesitamos a alguien que sea igual a nosotras, que opine y haga lo que hacemos nosotras, sino a alguien que nos complemente.
Buscamos a alguien que nos quiera,que nos proporcione afecto y seguridad emocional.
Necesitamos saber que podemos confiar en esa persona y que está dispuesto a compartir.
Nos gusta alguien tierno en la cama, que disfrute y nos haga disfrutar desde la caricia hasta el orgasmo.
Los hombres necesitan sentirse admirados y valorados por su pareja.
Al hombre le cuesta mucho "leer entre lineas" (algo que las mujeres dominamos) Ellos son más de "ir al grano". Por eso espera que la mujer le diga qué es lo que espera y necesita de él. Quiere que la mujer le pida cosas que él pueda darle, no aquellas que son inalcanzables par él.
Desea que la mujer le valore por lo que es, no por lo que a ella le gustaria que fuese (Ser sinceras ¿cuántas de vosotras, pasado un tiempo, no tratais de "hacer reformas"?)
La dependencia les asfixia; como a la mujer,les gusta ser respetados en su libertad.
El hombre necesita ser deseado y poder satisfacer completamente en el terreno sexual a la mujer. Para él, el sexo es fundamental, indicador de que existe una buena relación de pareja. Le gusta tomar la iniciativa, pero también le excita que ella tome la iniciativa como sinómimo de que le desea.
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