domingo, 4 de octubre de 2009

¿Existe el chiste más gracioso del mundo?


Hay chistes que causan mucha gracia, otros que sólo hacen sonreír y algunos que nadie encuentra graciosos. Incluso el mismo chiste puede causar todas estas reacciones. El mundo del humor está lleno de elementos psicológicos, sociológicos, nacionales y de género. El investigador británico Richard Wiseman intentó encontrar en una encuesta por Internet el chiste más gracioso del mundo. Pero ¿existe realmente?

Wiseman, profesor de psicología en la Universidad de Herfordshire, cerca de Londres, resume sus investigaciones en su libro "Rarología" (Temas de Hoy), que fue publicado hace poco en español.

Uno de los capítulos lo consagra a la búsqueda de la broma más hilarante, y allí escribe: "En mi opinión hemos encontrado en muchos sentidos el chiste con menos contenido, aquel por el que todos sonríen, pero que sólo hace reír a carcajadas a muy pocos. Pero como suele ocurrir en la investigación, aquí el camino era más importante que el objetivo".

Porque la búsqueda se tradujo en una colección de 40.000 chistes que fueron analizados por más de 350.000 personas en 70 países. El más celebrado, con un 55 por ciento de apoyo, fue:

«Dos cazadores van por el bosque y uno de ellos de pronto se desploma y parece que ya no respira. El otro llama por teléfono a número de emergencias y pregunta:

-Mi amigo está muerto ¿qué debo hacer?

-Tranquilo, le responde el hombre al otro lado de la línea. Primero tenemos que saber con seguridad si está muerto.

Se produce un silencio. Y luego se escuha un tiro.

El cazador vuelve a tomar el teléfono móvil:

-Muy bien, ya está, ¿y ahora?»

Los malentendidos y equívocos son una categoría especialmente apreciada. Entre ellos se cuenta uno reunido por el periodista y autor Eike Christian Hirsch.

-Y, señor Meyer, ¿cómo resultó su juicio? '

-'Como cabía esperar, la justicia resultó victoriosa! '

-Oh, lo lamento por usted.


Richard Wisemann subraya en su análisis que a menudo los chistes son producto de una reflexión o que la generan. En la Edad Media los enanos y jorobados eran motivo de diversión. Luego había bromas sobre las personas con problemas psíquicos. Los sentimientos de superioridad son habituales en chistes sobre otros países o regiones del propio tomadas a broma porque supuestamente sus habitantes son menos inteligentes o más tacaños. La burla y la denigración también aparecen a menudo en las bromas sobre mujeres, que hacen gracia sobre todo a los hombres.

El psicólogo Arnold Hinz, de la Escuela de Pedagogía de Ludwigsburgo, reunió hace algunos años más de mil chistes sobre hombres y mujeres, de los que más de 500 eran sobre "rubias". Un ejemplo: "¿Qué es lo que está pasando cuando dos rubias se tiran bolas de paja? Intercambian pensamientos".

Pero los hombres no salen mejor parados: "¿Cómo se reconoce a un hombre que es previsor para el futuro? No se compra una caja de cervezas, sino dos de una vez".

Uno de los resultados sociales más interesantes del libro de Wiseman es la capacidad de reírse de sí mismo. Las personas de las capas más bajase de la sociedad se toman a sí mismas mucho más el pelo.

Otros investigadores también aluden a esta característica como típica del humor judío. La autora judía Salcia Landmann (1911-2002) solía decir: "Cuando se le cuenta a un judío un chiste, éste dice 'ya lo conocía'. Y cuenta otro mejor".

http://www.abc.es/hemeroteca/historico-10-06-2008/abc/Gente/existe-el-chiste-mas-gracioso-del-mundo-_1641923348838.html

6 comentarios:

Flautista de Neón dijo...

Esto de los chistes es un campo tan ampio y tan extenso que, como dices, un mismo chiste, puede causar muchísimos efectos diferentes, desde carcajadas, hasta la más triste mueca.

Un abrazo.

pluvisca dijo...

Hay algo en el escrito, que para mi es esencial "hay que saber reirse de uno mismo" sin eso, para nada se entiende el humor inteligente o negro o como queramos llamarlo.

La verdad es que yo tengo ese tipo de humor ingles, que a veces, me ha causado algún mal entendido...pero yo sigo...jajajaj

Un abrazo guapa

Carmen dijo...

A mi se me olvidan todos los chistes y la verdad es que tengo poco salero para contarlos. En cambio hay personas que hacen del chiste más tonto motivo de carcajadas, eso hace mucho, son gente "con chispa".

Sin duda,Pluvisca, una de las cosas más importante para saber reirse CON los demás, es haber aprendido antes a reirse de uno mismo.

Besos.

mErL dijo...

Antiguamente la Corte tenia al bufon quien se reían de él, todo eran chistes sobre él, mientras vivia placidamente en palacio, los chistes muchos de ellos han riculizado al gangoso, al feo, gordo, buscando la risa fácil...el verdadero chiste es aquel espontaneo, o aquel donde no solo interviene las palabras, es el conjunto de voz, cuerpo, gestos , miradas, que buscan la sospresa en la risa.
Reir relaja, reir te hace fuerte los musculos de la cara y cuando reimos no hay barreras culturales ni economicas, ni sociales, simplemente desaparecen los prejucios.

Un abrazo.

Tita dijo...

Genial post, muy curioso.

Me encantan los chistes, y antes hasta me los apuntaba!!!

Hasta el más malo me hace gracia, suerte que tengo. De todos modos, no recuerdo chiste que me haga reir más que un rato en compañía de amigos, o hermanos y primas....

Jorge dijo...

muy bueno lo de Pink Freud, jajajaja XD me encanta el humor con mis amados Pink Floyd.