domingo, 17 de abril de 2011

Cuando la vida se complica


Desde nuestra más tierna infancia hemos aprendido muchas conductas de huida y evitación, profundamente arraigadas en nosotros, y, muchas veces, cuando nos sentimos mal, lo primero que se nos ocurre son soluciones irracionales, llenas de subjetividad y plagadas de errores
(M.Jesús Álava "La inutilidad del sufrimiento)


El ritmo de vida actual parece llevarnos continuamente al límite de nuestras fuerzas. No son pocas las contrariedades e imprevistos a los que tenemos que hacer frente al cabo del día. En esos momentos difíciles en los que parece que todo se nos viene encima, en los que vivimos el problema como una auténtica tragedia,  somos incapaces de pensar con objetividad, de racionalizar lo que nos ha sucedido y no es infrecuente que nos dejemos  arrastrar por respuestas impulsivas e irracionales e incluso que busquemos algún chivo expiatorio hacia el que descargar nuestra agresividad y frustración.

En esas situaciones lo mejor que podemos hacer es no desesperarnos y tratar de tomar cierta distancia de los problemas, para verlos desde otra perspectiva y por supuesto, no tomar decisiones precipitadas. 

No nos vamos a engañar, no resulta  fácil recuperar el equilibrio en situaciones difíciles, pero si caemos en el error de pensar que "lo nuestro no tiene solución" corremos el riesgo de dejarnos llevar por  la desesperanza y cerrar la puerta a la búsqueda de posibles soluciones .

Controlar nuestros pensamientos en esas circunstancias o acontecimientos, conseguir que el gesto hosco se transforme en una mueca de sonrisa y pensar que "lo nuestro" tiene solución, serán los mejores baluartes en esta dura pero asequible batalla.


Esta está siendo mi particular semana "horribilis", los imprevistos y las circunstancias adversas se van sumando y estoy tratando de "no sufrir inútilmente" o lo menos posible, imponiendo la calma, el sentido común y un estado de ánimo esperanzado. La sonrisa aún no, pero todo se andará.


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6 comentarios:

Contrapunto dijo...

Cuando la vida se pone del revés, cuesta recomponerla y actuar objetivamente y sin lastimarnos.

Solo el tiempo lo pone todo en su sitio, lo diluye y volvemos a recuperar la sonrisa y recuperar la calma.
Un abrazo y ánimo.

pluvisca dijo...

Bien por ti Carmen, esta vez si te ha servido el "control", aunque las emociones en momentos difíciles, desgastan...

Espero que te recuperes estos dias de fiesta mi niña.

Dame un toque si quieres.

Un abrazo grandote

Tita dijo...

Todo llegará, Carmen, la calma sobre todo. Y con tu actitud, mucho antes y mejor, seguro

Abrazos apretaos muac muac muac!!!!

Leticia Urbiola Hermoso dijo...

Me alegro que tengas el ánimo positivo. Eso significa que quieres mejorar. Sigue así, y pronto saldrá esa sonrisa que tanto deseas.
Apóyate en las personas que te hacen sonreír.
Un saludo y mucho ánimo.

Pilar dijo...

Es complicado aquello de al timepo buena cara, pero sin duda dejarse llevar por la desesperación y la toma de rehenes, además nos daña por dentro.

Ver con objetividad nuestros problemas y buscarles solución o asumirlos, sin duda la mejor opción.

Suerte con todo.

Carmen dijo...

Siempre he dicho que rara vez podemos elegir las circunstancias que nos acontecen, pero vivirlas de una manera u otra solo depende de nosotros.
No es nada fácil poner buena cara al mal tiempo, pero hundirse en el fango es la peor de las actitudes y la que nos impide avanzar.

Dar la mano a mi compañero de viaje y tratar de avanzar juntos es la mejor solución que hemos encontrado ante las adversidades, que no son pocas.

Gracias por la visita y los certeros comentarios. Abrazos.