domingo, 11 de septiembre de 2011

Diez años después



Acababa de abrir la puerta de mi casa, de vuelta del trabajo, y mi teléfono sonó. Era mi marido. Me pidió que pusiese la tele,  algo grave estaba sucediendo en N. York; según había escuchado por la radio una avioneta se había estrellado contra una de las torres gemelas. Conecté la tv y  llena de asombro y perplejidad, fui relatandole lo que veía y lo que comentaban los presentadores, en ese caso de Antena 3, y de repente, sucedió. Otro avión se estrelló contra la otra torre; lo pude ver en directo y  así narrarselo a mi marido, conmocionada  por lo que estaba viendo y consciente de lo que ello suponía. Ya no se trataba de un simple accidente, era mucho más.
Mi marido puso camino a casa y durante el resto de la tarde no pudimos despegarnos de la televisión, asistiendo con horror a la posterior caída de las torres y a las nuevas informaciones que no cesaban de llegar.

Creo que si nos preguntan a  quienes asistimos, de una manera u otra, a los acontecimientos en torno al 11-S, todos podriamos hacer un relato más o menos detallado de cómo esas horas .  Fue tal el impacto emocional, que aún diez años después sigue nítido en nuestra memoria. Difícil de olvidar.

Emociones como la ira, el odio, la rabia; sentimientos como la venganza, la xenofobia , el rechazo surgieron o se acrecentaron en much@s personas, pero también pudimos ver y sentir como la  humildad, la amistad, la cooperación, la generosidad,el sacrificio, el altruismo...se abrieron camino. Tal vez todos tuvimos un poco de cada ¿quién es perfecto?

Para mi, lo importante una década después es analizar ¿qué hemos aprendido y que sentimientos predominan en nosotros después de semejante tragedia?


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6 comentarios:

Tita dijo...

Sin duda sigo sientiendome terriblemente impotente a la locura, y fuerte junto a los demas frente a la adversidad.

Contradictorio, si...

pluvisca dijo...

Lo cierto es que si que lo recordaremos siempre ( yo visualizo lo que hice cuando me enteré)pero también es cierto que a raiz de eso, el miedo a volverse vulnerable, ha hecho que la agresión aumentase en EE.UU...y el miedo aumentara en mucho otros lugares...

Un abrazo guapa

Pamela dijo...

Yo también recuerdo nítidamente ese día y esa fecha, el ser humano es capaz de todo, de lo mejor y de lo peor, no le preguntes a alguien cuánto ha sufrido para conocerlo, dale un poco de poder y lo conocerás a fondo.

Carmen dijo...

Tita, también yo me siento impotente frente a la locura del fanatismo y la intolerancia.
Todos juntos. Es la única solución.

Un beso

Carmen dijo...

Pluvisca,

Nosotros conociamos ese miedo "de primera mano", ahora sabemos que nadie escapa a la locura fanática, suicida y exterminadora. Somos más vulnerables, pero también más atentos y menos confiados. De todo hay que aprender... y rápido.

Un beso

Carmen dijo...

Pamela, tienes toda la razón. Somos capaces de lo mejor y de lo peor. Y más vale que no nos pongan a prueba, porque quizás nos sorprenderiamos hasta a nosotros mismos.

Aunque quiero pensar que somos más los buenos que los malos ;D

Un beso